lunes, 5 de mayo de 2014

EMPLUMA LA HERIDA 01

Caligrafías de Arena Pintura Óleo sobre lienzo. JDL 2014



HERMANA HUMANIDAD

Nacimos a la hora de la sed
Surge el sufrimiento
Toma de este río
Que tengo en mis manos.

La cabra tiene sed
Bebe hermana mía
Bebe la permanencia.

Sangro en otras venas
Sigo la  lágrima de tu rostro
Y  llora  mi alma
Que  se va
A cavar tu océano.

La cabra tiene sed
Bebe hermana mía
Bebe la permanencia.

Velo sobre velo
Se  disuelve
Tu carne
En sensaciones
 En vibraciones
No lo olvides.

La cabra tiene sed
Bebe hermana mía
Bebe la permanencia.















LENGUA DE MIRLO

Pétalo en llamas
El sabor a lágrima
Con besos que vagan
Por las comisuras del alma.

La flecha dulce
Ríe en el aire
De su arco viviente
Apuntala contundente
Al amante
Herido de amor.

Sangra la noche
En su lengua de mirlo
Y celebra:

Se ha ido la ventana ciega
Donde batían sus alas
Los cuervos de lodo
En las heladerías.







CRISOL

La inocencia de la pompa
Abejorros encandilados
En la miel del panal
El columpiar del hombre
Es el sí mismo
Tiovivo girando.

Lleva el caballo blanco
Al abrevadero
Gatea la colina
Y abotona las flores
Mientras cuentas
Si aún tienes
Tus mismos dedos.

Corre al río seco
Con tus pestañas húmedas
Deja car el lino de los plumajeros
Que abren el color
De una raza milagrosa
Ya es hora.

Anhela el pez caliente
En el corazón del iglú
Peregrina tu voz
Por los tímpanos
Solloza al oro
Sin telón.

El sismo
Trepa tu columna
Garabatea en los pentagramas
Te hace caer el rayo de piedra
Sobre tu cabeza:

Dobla mis rodillas
Para tu cuerpo crisol.







ACCIÓN DE PAZ

Llora en mi alma
Paloma ciega
El frescor de tus lágrimas
Funda el ahogo de mi grito.

Guarnece en mi palma
Y que el hervidero
De tu sueño
Dibuje mi destino.

Sigue
Paloma ciega
Atiende el resquebrajo
De la pluma.

El gemido del pan
Será el sollozo
De tu alma
Paloma ciega.

Cava
Hoy
Tu
Paz.




















ESTOY VIVO

Palabra oculta
En el vientre
Del sol.

El parto
De las lágrimas
Sal en la boca
Verdad.

Flecha que amaneces
Y a mi alma apuntas
Sol de mi sol
Estoy vivo!








ARQUITECTURA DEL VIENTO

Evapora
Océano de lágrimas
La flecha señala
Sed de viento.

Vaga tú,
Memoria de arena,
Sin la dicha del castillo
Ni el escombro del mar.

La saliva escalonada
En el acantilado
Desamarro mis pies
En tu orilla
De raíces eclípticas:

Estallo de vuelo
Sobre tu piel de nata.






LA MINA

La voz de color pardo
Funda la semilla
De cántigas que brotan
Espigas prontas
En las manos de los mineros
Del pan.

El trigo viaja
Sobrevuela la sequía
Lluvia áurea
Sobre el dique cerrado.

Vaga la sangre del cielo
En el corazón del amante
Versifica el horizonte
En sus corolas de pensamiento.

La flor siente
A la mano abierta
Esperanza desenvuelta
En un viento
En una caricia
Anclada
A la mina.




















REINVENTA LOS PÁJAROS

Ordeña el fuego
De tu ancestro psíquico
Nutre con tu pecho
Las nervaduras del saber
Que arde desde siempre.

El torbellino
Sorbe la incontinencia
De tu rostro
Se lleva tu nombre
Al canto innominado
Umbral del crepúsculo
En la pulpa.


¿Aún escuchas el susurro
En la desembocadura
De este cielo?

Rema con tus huesos
Río abajo
Tu carne solo cede más
Derrite las mejillas
Sobre el caldero.

Remueve las brasas
Arde
Con ansia de arder más
Sin remedio
Reinventa los pájaros
Al amanecer.













EL LATIDO DE LA LUZ

Regresa por el tibio silencio
Al misterio de la sangre
Desenreda las visiones
Desde tus venas blancas.

Empluma mi herida
Sobre el oído del mar
Has que me faltes
Una vez  te encuentre
Sobre la tela del almendro.

Respira por el ombligo
A la madre de tus versos
Cual último pulmón
Tendido sobre la tierra.

De flor en flor
Llegas al desierto
Siembra la esperanza
En tus párpados
Latido de la luz.




OPALINA

A los oídos enmohecidos
 Por los himnos del sepulcro,
Vendrán los cuervos
A llorar a los hombros
La desgracia de los niños
Reclinados en los túmulos
De parientes náufragos
En la ciénaga de angustia.

Hay lenguas mancilladas
Con el hollín de la falsedad
Urdiendo el terraplén
Levantando castillos
De naipe aserrado
Sobre un mantel
De nigromancia alcalina.

¿Por qué no encuentras
La piedra preciosa
Y  la nombras con tu nombre simiente?

Opalina
Yo te nombro.

Los senos ocluidos
De las madres sedientas
Entregan sus hijos
 Al hades en tierra.

La mendicidad
Ha hendido
 La palma de la mano
 Donde cae un corazón
Capullo pisoteado en la aridez.
¿Ves  un hogar
 Sin nombrar a sus hijos?

Opalina,
Yo te nombro.







LOS DIEZ CÁNTAROS

Tu dicha,
Mi dicha.
Goterea
Segundo
A segundo
En lo diez cántaros.

Escucho los paso caer
A lo hondo de tu cueva
Bebe el agua
Escupe,
Apaga la carne
En cautiverio.

Vacía tu piel
Cántaro
A cántaro.










DESEO VIVO.

Purpúreas gotas de una rosa
Ardiendo en el aire
Estallo en rocíos
De infinitos presentes.

Lianas de selva
Tus vellos empinados
Millones de corolas
Suben
Por tu garganta.

Acosa al amanecer
Sobre la luz de tu deseo
Diluye los velos de la noche
En el alba de mi pecho.

Vagamos
Por el exilio
Del cielo
Sin nacer
Sin morir.

Subsisto
Porque insistes.






CANCIÓN SIN NOMBRE

En los costados del silencio
Una flor palpita
De vetas blancas
Que me amarran
A la Nada.

El pájaro que voló
De la mano que fuiste
El horizonte es un olor
Ya mismo.

El paisaje es una flor
Encendida en el corazón
Sangra la canción
Sin nombre:

Y que todo lo nombra.










PAN DE LUZ


Es ahí donde te duele
Acá mismo
En las costillas
Cuando respiro.

Ellos vieron  los buitres
Devorar los estómagos
Ya desnutridos
La otra muerte del hambre.

Calentito está el pan
Para el país
Que hace falta:
Sin boca
Y con hambre.

Dinamita la coraza
Has llorar al niño
En prisión
Desde el parto de tu luz
Que no se quema.



















PALABRA Y PAZ

Pedir la paz,
La palabra,
Es una acción verdadera.
Dar la palabra
Lo es más,
Dar la paz.

Más allá de las manos,
Pero con las manos,
Has la paz.






 
Caligrafías de Arena. Pintura Óleo sogbre lienzo. JDL 2014.








                                  CIERRA LOS OJOS

Ayuna
Pensamiento en pus
Los primeros maderos
Se consumen
Cuando dejas de echarte
Al fatuo fuego.

No despiertes la chispa
De tu desdicha
No cargues el combustible
En tus ojeras,
Cierra los ojos.

¿Crees que la tierra
Dejará de llorarnos?
Envuelta sus lágrimas
Como erizos habitantes
En la tierra de la sequedad.







LA GARZA EN EL MANGLAR

La garza se refresca
En el manglar fangoso
Sin curtir ninguna
De sus plumas.

El vuelo blanco exhausto
En el oleaje estrepitoso
Que la marea alta puja,
Condensa.

El velamen hendido
Desmaya en la orilla
Ceñido a la densa
Vegetación ramal
Aéreos y ovoides
Fantasmas de paño
Sujetos a la voluntad
De los mangles.

La garza toma
Migajas azules
Al otro lado del mundo
Donde no fluctúa el cieno
Movedizo y lodazal.

Las nubes apañan
La crecida borrasca
La marea levanta
Su cabeza majestuosa
Los fantasmas flotan
En aguas bravías:

Grazna el ave
Estremecida
Abre su vuelo
Volátil sobre
El invierno de los mares.







EL ORO QUE NO TRAICIONÓ

Despertaron esa mañana
Con un trastorno de rapiña
La proa hendió las costas blandas
El libertino hincó su espada
En la pulpa del matorral
Su cabeza abarrotada de reyes
De trébol negro
Y mapas deficientes
Con el sello del patíbulo.

Hay un oro que no traicionó
Milagro que hoy escuchas
En la viña de tus oídos.

La impiedad de la herradura
Destripó el vientre de mi madre
Y escuché el grito ahogado
De Bartolomé
Consolando sus ojos
En una biblia abierta
Con la agonía del amén
Y fluida tristeza
En aguas Magdalenas.

Me inundo de pena
Los claveles sangrientos
Estallan de mis ojos.

Al paso del cañón
Un oro que no traicionó
Milagro que hoy escuchas
En la viña de tus oídos.










EL POLEN DEL HOMBRE

Cultivo de color jaspeado
Verso prendado
Milagro en pergamino 
Que salta a la vida.

Lanzo los dados
Que no cesan de caer
En el regazo de la flor
En esta noche del ocio.

Travesía de la mariposa
Sonrisa de ardientes colores
Hilo certero en las comisuras
El iris de tu carne
En el arco del espejo.

Una ventana fértil
Es el hombre
Que susurra el polen
A  la estrella  mañanera.








DESPIERTA LA ETERNIDAD

La palabra de amor
Nunca llegará
Cuando tus acciones
No respiran.

Cierra los ojos
Míralas
Apiladas en tu corazón
Frescas  como polen
Suspendido en la eternidad.

Si te lo pierdes
Ya nunca volverán.








DESDE SIEMPRE

Olas del deseo
Arden las playas
Sus esclavos de arena
Impermanencias.

Olas de aversión
Salpica el mar
El hedor a tumba
Impermanencias.

¿Qué es lo que permanece
En los costados de la vida?

Te refugias en el presente
Palpas tu verdad
En los párpados del sol.

Palabra incandescente
 Viento apilado a la hierba
Escribe el polen al aire
La fragancia permanente.








AL DESPERTAR

Regueros de luz
Bajo la cama
Costales de flores
Nos amurallan.

Gemas del bosque
Acunan el sueño
De la niña
Verdor tañido
Con luz vespertina.

Toma el canto
Del petirrojo desbocado
En la huerta de tus manos
Vaga con tus dedos
Por  la meseta.

Hunde tu vientre  templado
En el misterio de la llama
Trémulo sueño
Que hierve en tu mirada.










EL AVE MAÑANERA CANTA

Alma del alba
Día que amaneces
Sol que apuntas
Al corazón roto.
El ave mañanera canta…

Bruma
Una ola prisionera
En tus ojos.
El ave mañanera  canta…

Desnudo pensamiento
Espejo hueco
Sin bordes
El ave mañanera canta…








VENTILACIÓN BOCA A BOCA

Escalda mi pena
Con semillas de anís 
Ofrenda mi ventana
A la tierra labrantía
Con la transparencia
De ríos bruñidos
Con color de cielo.

Siembra el aire
Con los gránulos
Del porvenir.

Descalza al vidrio
Con el sudor de la frente
Ventila aspas veloces
Sobre  la hendidura del hollín
  Sacude el algodón negro
En el acalorado corazón
Del hombre.








EL AVE Y LA CANOA

La canoa viene por mí
En la desembocadura de la visión
La señal de humo
Del sol naciente.

Labro la canoa
Con corrientes del viento
Mis brazos remeros
Encarnan el alto río.

Un susurro material
Tendido en mis oídos
El campanario flota
En los charcos
De mi corazón.

Mi alma naufraga
Tumbo a tumbo
Eternidad:

Sin puertos
Crecen las aves.








AL BORDE

Te vuelves el río por cruzar
Los pies húmedos
En la otra orilla.

Caminas descalzo
 Por grava lisa
El olor cálido del oso
Te hace entrar al latido
De la antorcha en la cueva.

Las momias desenvuelven
 Las manos  del algodón
 Mientras atraviesas
La piedra caliza
Tus dedos desenmascaran
Los cráteres de la muerte
Blanco deseo.

Tribu  claroscuro
Estela amazónica
En el sueño del jaguar
Mientras bordeo tu corazón.




.











ENTIERRO DULCE

Un aire blando
 Desmaya sobre la hierba
Semillas de la dulzura
Cuando me enterré.

En blanco y negro
La claraboya
El anzuelo encuentra
La boca del cielo

La lengua,
Mecida en el aire,
Saliva el sueño
De su refugio pescador
De verdad.






ALFOMBRA DE LA NOCHE

La noche de nácar
Abre su valva
Cúmulos de vibraciones
Disolución traslúcida
De escamas.

Tu risa ígnea
Apresa mi saliva
Sudor delirante
En el pergamino
Sexo extraviado sobre
Fragancias cartográficas.

Isla andrógina
De muslos viscosos
Atraídos por instintos
Planetarios
Afloja los puntales
Desborda el avispero.

Remolino de fuego
Tu ombligo que escurre
Pulula tu deseo
Como espuma que alucina
De tus labios mojados.

Sangra el iris
En la flor
Sed de tu vino
Descalza tus ojos
En mi cruz
Luego
Sube la escalera
De seda
Fructifica el sueño
De la viña:
Uvas de arcilla.

Laguna de almidón
Avanzan silenciosas canoas
Como cisnes
En el tiempo del loto.

Enciende las colinas
En tus pupilas
Con el silbo
De mi canto.

Caligrafías de arena Pintura Óleo sobre Lienzo. JDL 2014.